"En África nos faltan recursos para llegar donde nos gustaría".

16/01/2019
Maite Viñals (Pànxing)

La revista Pànxing publicó, en sus ediciones del Maresme y del Berguedà, Bages i Solsonès, una entrevista al fundador de Biot Foundation: Marc Pastor. A continuación, la compartimos con vosotros/as.


Una pareja joven, muy joven, Marc y Anna, deciden dedicar sus vacaciones de 2011 a un voluntariado a Guinea Ecuatorial, con un proyecto educativo en un orfanato, sin saber que descubrirían un mundo que los ha llevado no solo a seguir trabajando para la educación en África y ampliar proyectos en Cataluña, sino a ser los patrones de una fundación nacida con este objetivo: buscar una solución a un problema global. Marc solo puede sonreír cuando habla de Biot Foundation.

¿Como llegáis Anna y tu a esta relación con África?

"En verano de 2011 decidimos sumarnos a un proyecto de voluntariado en un orfanato de Guinea Ecuatorial con una ONG en el ámbito educativo. El objetivo era dar clases de refuerzo, y eso fue un desastre. Dejando de lado las circunstancias, tratábamos con niños y del mismo modo que pasaría aquí, si durante todo el año los infantes van a la escuela y llega el verano y siguen dando clase, el tema no funciona. Estando allí, detectamos las necesidades reales que tenían. Anna y yo nos dedicamos a estudiar qué era lo que realmente faltaba y nos dimos cuenta de que el 80% de los jóvenes que cumplían 16 años debían irse del orfanato, y en menos de 5 años acababan en redes de delincuencia, bandas armadas, drogas y alguno en prisión o muerto. Mi pareja, maestra, vio que allí había una carencia absoluta de referentes positivos. Son niños/as sin familia que tienen una cuidadora que se limita a darles de comer y cenar, pero sin establecer ningún vínculo... Faltaban referentes positivos y en segundo lugar, toda la educación no formal: educación en valores."

¿Y cómo surge Biot Foundation?

"De entrada no creamos una fundación. Ese verano fue tan grande el desastre que esa ONG tubo que cerrar, y nosotros decidimos que con el trabajo que había por hacer no podíamos abandonar esos infantes. Así creamos una pequeña asociación para cubrir el proyecto allí, enfocado a ese orfanato en concreto y especialmente a los referentes positivos y la educación en valores. Entre 2012 y 2016 conseguimos unos 20 voluntarios cada año, y en 2015 nace la fundación. El cambio llegó a partir de un hecho que me afecta profundamente y que finalmente, y a pesar de todo, consigo hacer nacer una cosa tan positiva como la fundación."

Entonces...¿Cómo se pasa de la pequeña asociación a la fundación?

"En 2013, cuando llegamos al orfanato, encontramos una niña de 7 años marcada con cicatrices por todo el cuerpo. Fui a la dirección del orfanato (que es de Aldeas Infantiles SOS) y me explicaron que los servicios sociales la llevaron porque su madre la maltrataba, la había quemado y violado con objetos... Automáticamente pusimos en situación a todos los voluntarios esperando que apareciera un patrón típico de comportamiento en casos similares: odio, rabia, ira, agresividad... Pero lejos de eso, esa niña siempre tenía una sonrisa, un abrazo. Era la persona más valiente que he conocido nunca. Una niña que después de lo vivido seguía amando y quería ser amada. Continuamos trabajando con ella y cada vez era más feliz. De golpe, nos dijeron que la madre la reclamaba judicialmente pero nos tranquilizaron y nos dijeron que la madre no tenía nada que hacer. Volvimos a Cataluña a finales de agosto con absoluta tranquilidad pensando que el tema estaba resuelto, pero a principios de octubre nos llamaron para avisarnos que la madre había ganado el juicio y que le habían tenido que entregar a la niña. Pero esto no era todo, aún quedaba lo peor. El impacto más duro fue cuando volvieron a llamarme para decirme que la niña había desaparecido. La madre había salido del país sola y la niña había desaparecido. Desde entonces no hemos sabido nada más. Esta niña era Biot. Todo esto me afectó mucho. Me cuestioné qué hacer con mi vida porque me afectó profundamente, hasta que me hicieron ver que no debía centrarme en ese caso frustrado sino en todos los éxitos que sumábamos. Eso me hizo creer que esa frustración que sentía se podía convertir en energía e intentar que otros niños y niñas tuvieran una infancia feliz. De aquí nació la idea de la fundación, simplemente para poder llegar más lejos, y de aquí viene su nombre. El 2015 empezó a funcionar."

Pero no solo tenéis proyectos en África...

"No. La fundación también abrió su rama en Cataluña, pero curiosamente cuesta mucho más trabajar aquí que allí. En África las puertas las tenemos abiertas y no llegamos más lejos porque no tenemos suficientes recursos, aunque tenemos Aldeas Infantiles esperándonos en Ghana, Senegal, Gambia... Y eso tiene una explicación. Desde que nosotros estamos en Guinea Ecuatorial ese 80% del que hablábamos de jóvenes con vidas malbaratadas a partir de su salida a los 16 años se ha reducido al 8%. Tiene un gran impacto. Además hemos generado una serie de datos, hemos conseguido cuantificarlo y así demostrar que hacemos un buen trabajo. Eso nos abre las puertas a muchas zonas, pero no podemos ir porque nos faltan recursos. De hecho solo nos desplazamos en verano por falta de recursos. Es un voluntariado de verano gracias a que hay mucha gente concienciada, sobre todo universitarios. Si tuvíeramos que pagar todo no podríamos ir. Es una paradoja: en África nos faltan recursos para llegar donde querríamos y aquí en Cataluña tenemos muchos problemas detectados pero las administraciones nos tienen aburridos. En Cataluña empezamos a investigar los CRAES (Centros Residenciales de Acción Educativa) para ver qué podíamos hacer y descubrimos que las dinámicas internas son iguales que en África: los infantes actuaban igual, se repetían patrones. Pero los CRAES trabajan con los ayuntamientos y estos nos ponían muchas dificultades. Entonces decidimos ir a las escuelas, de manera que también hacíamos un trabajo inclusivo porque hacíamos un trabajo inclusivo con todos los infantes, no solo con los de los CRAES, con el peligro de hacer 'guetos'. Las escuelas respondieron fantásticamente. De hecho, de 6 que visitamos 6 que querían empezar con el proyecto. Trabajar con las escuelas nos permite hacer proyectos mucho más profundos del que nos permite el Futbiot (proyecto que trabaja los valores inclusivos mediante el fútbol), que es un acto puntual una vez al año."

¿Cuáles son vuestros objetivos futuros?

Poder realmente tirar adelante los proyectos en Cataluña, porque tenemos muchas necesidades detectadas. La educación en valores está en crecimiento, el gobierno catalán también ha puesto la mirada en ese tipo de educación.

Y en África quedemos expandir el proyecto a través de Aldeas Infantiles SOS, porque hacemos un trabajo que funciona y que hay quien lo necesita. Aprovechémoslo. Pero nos hacen falta más recursos económicos y humanos.