06/04/2018

El deporte como herramienta para el desarrollo

Más allá de los beneficios que aporta realizar actividades deportivas a las personas, el deporte también es una herramienta muy efectiva para educar y fomentar en niños y jóvenes los valores positivos sobre los que se funda.

La práctica deportiva contribuye al desarrollo integral –físico, psicológico y social- de niños y adolescentes, hecho que los ayuda en el futuro en múltiples situaciones. Gracias a su popularidad, al atractivo que tiene para los pequeños y por ser una actividad con la cual, además, se divierten, desde Biot Foundation lo implementamos como un recurso para la educación. Y, sobre todo, nos centramos en el futbol.

Los valores no son una materia que se enseñe, no son conceptos teóricos que se puedan dictar o trabajar directamente, sino que nacen en cada uno a la hora de vivir i experimentar diferentes situaciones; mediante una actividad, florecerán en cada niño unos valores u otros dependiendo de cómo la viva. Educar en el respeto, la solidaridad, el trabajo en equipo, el compromiso, la justicia, la igualdad… todo eso es posible a partir del futbol. [Sería ideal, está claro, que cuando los adultos, profesionales o no, compitiesen o animasen en cualquier deporte, fueran un ejemplo para los niños y niñas que los observan… pero este es un escalón que aún queda por superar.]

Por suerte, la parte positiva del juego continúa presente, y cada vez se ven más acciones que intentan luchar contra la perversión del deporte: partidos de categorías inferiores que piden respeto en las gradas, tarjetas verdes en el juego, etc. De hecho, las Naciones Unidas declararon el 6 de abril Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. En esta línea, creyendo que es posible trabajar en un futuro mejor a partir del deporte, desde la fundación, hemos implementado el futbol en dos de nuestros proyectos: Futbiot y Binemombo.

A partir de torneos de futbol con niños y niñas de primaria, el Futbiot busca que, mientras juegan al futbol y se divierten, las reglas “especiales” del torneo transmitan los valores del respeto al rival, la igualdad de sexo, la tolerancia… entre muchos otros. 

En el proyecto Binemombo, el voluntariado que se realiza cada verano en Guinea Ecuatorial, el futbol, por ser el deporte más popular, es una de las herramientas más sencillas y efectivas para llegar a pequeños y jóvenes. El trabajo en equipo, el sacrificio, la constancia… son aspectos que viven cuando preparan partidos con equipos de otras poblaciones o en la misma aldea. También, el futbol ayuda a equiparar la actividad deportiva entre niñas y jóvenes, intentando que poco a poco sean más las que se sumen.