Binemombo 2018

05/03/2018

Alzamos el vuelo con el proyecto de este verano.

Quedan cuatro meses para que el primer grupo de cooperantes viaje a Guinea Ecuatorial para iniciar el proyecto Binemombo. Nuevas personas, nuevas ilusiones, pero un mismo objetivo: educar en valores a los niños, niñas y jóvenes del centro que Aldeas Infantiles SOS tiene en Bata. 

Creemos en la importancia y la necesidad de devenir un grupo unido, cohesionado, para obtener del proyecto el mejor resultado posible. El fin de semana de cooperantes ha servido para conocernos mejor, hacer piña y, como define el nombre del proyecto, para llegar a ser uno.

Circuito sensorial

Anna Bacaria, cofundadora de Biot y coordinadora del proyecto, dio una sesión de formación introductoria en educación emocional. Realizamos varias actividades con las que pudimos comprobar de primera mano que cada persona es un mundo y que una mismaacción puede inducir diferentes emociones y sensaciones en cada uno de nosotros. Entre otras, recorrimos un circuito sensorial, acompañando a uno de nuestros compañeros cooperantes, que descubría el espacio a ciegas; esta actividad nos enseñó a entender la impo

rtancia de dar a los niños y niñas la libertad para descubrir, y guiarles, en mayor o menor medida, según sus necesidades.

Este fin de semana también nos ha permitido comenzar a desarrollar el guion de lo que trabajaremos durante los meses de julio y agosto. Después de debatir en equipo, decidimos fijar el centro de interés que englobará todas las actividades y talleres: la biología. Ésta será la base de un emocionante juego que durará las 7 semanas del voluntariado, en el que los niños y niñas empezarán descubriendo aquello que les rodea y que tienen más cerca 

–la aldea–, darán los primeros pasos por la selva y, viajando por el mundo y observando distintos entornos, llegarán hasta la magia del universo. ¡Un viaje experimental, educativo y atractivo que los llevará de la aldea a la luna!

Trabajando en el proyecto

El proyecto Binemombo 2018 empieza a tomar forma y el grupo tiene las pilas más que cargadas. Después de estos dos días, el equipo está motivado para emprender lo que será el octavo viaje de voluntarios a la aldea, que desde el 2015 se realiza bajo el nombre de Biot Foundation. Poco a poco, vamos avanzando, creciendo y mejorando. No queremos que esto pare, ¡y queremos más!