20/01/2016

África occidental celebra el fin de la epidemia de ébola

El Ébola ha causado estragos en África Occidental, y temor en todo el mundo. Los países africanos tuvieron que poner en marcha todos sus recursos para evitar el contagio dentro de sus fronteras.

Tarea nada fácil ante un virus que es altamente contagioso por contacto, en un continente con unas tradiciones culturales y religiosas que complicaba el control de la enfermedad.

Mientrastanto Guinea Ecuatorial vivía con una mirada puesta a los 3 países afectados: Guinea Conakri, Liberia y Sierra Leona. Prueba de ello es el testimonio de nuestros cooperantes, que vivieron de primera mano el auge del virus, y el temor internacional, en un país que se preparaba para recibir a este indeseado invitado.

El problema de esta epidemia de Ébola es que atacó a una de las zonas más pobres del continente y que no estaba preparada para un virus así. Históricamente, el Ébola ha afectado a la zona central del continente, países que sí que estan preparados para luchar contra el virus, ya que han sufrido muchas epidemias del mismo. De hecho, el nombre del virus viene de la zona donde se detectó el primer caso de la enfermedad en el año 1976, cerca del río Ébola, en la República Democrática del Congo.

Desde entonces, los países del África Central aprendieron a luchar contra el virus a base de experiencia, y actualmente son capaces de frenar un principio de epidemia del actual virus en pocas semanas. Un ejemplo de ello es que paralelamente a la epidemia de África Occidental, apareció un brote en la República Democrática del Congo, causando 40 muertos y 71 afectados, antes de eliminar el brote. Cifras muy diferentes a los miles y miles de afectados que ha habido por el brote de Guinea Conakri, Liberia y Sierra Leona.

La vida a día de hoy es radicalmente diferente a cómo lo era hace unos meses cuando empezó el brote. La epidemia ha finalizado y eso ha hecho que los países empiecen a levantar los toques de queda, reabran las escuelas, reactivan la economía… Sin dejar de estar alerta por un posible rebrote de la epidemia, manteniendo las precauciones para evitar que suceda.

Y ahora, después de la tormenta, a la espera de que llegue la calma, los países se encuentran más preparados que antaño ante la posibilidad de algún contagio en su territorio.

La cooperación ha sido fundamental para frenar la expansión del virus. Los países que estaban más preparados ofrecían sus conocimientos a los países afectados, Médicos Sin Fronteras desplegó una operativa increíble en un corto periodo de tiempo, países de alrededor del mundo prestaban sus ejercitos para conseguir frenar al virus… En definitiva, cooperación en su pleno significado. Y a eso debemos acogernos para solucionar los problemas que suceden en el mundo, porqué no son problemas que suceden en otro país o a otras personas, son problemas que suceden en nuestro hogar, el planeta Tierra, y a seres humanos como nosotros.