Cómo lo hacemos

Nuestras herramientas

La filosofía de Biot consiste en usar herramientas para poder trabajar en el desarrollo completo de los niños y adolescentes en un alto riesgo de exclusión social.

Biot trabaja en dos líneas, la educación a través del ocio, y el deporte, concretamente el fútbol, pero estos no son un objetivo en sí mismo: son una herramienta para trabajar la educación en valores humanos y el desarrollo personal de los niños y los jóvenes más vulnerables, favoreciendo así el acceso a los servicios de educación y salud.

Hoy en día, el fútbol es el deporte con más relevancia del mundo, y es por ello que se trata de una herramienta educativa con un potencial enorme para favorecer el desarrollo y la inclusión social.

Biot se pone en funcionamiento en países de renta baja y en contextos con altos niveles de vulnerabilidad infantil.

 

Nuestra metodología

Biot actúa en centros en funcionamiento donde se acogen niños y adolescentes en alto riesgo de exclusión social, como orfanatos, campos de refugiados, hospitales, escuelas y otras entidades no lucrativas. La actividad desarrollada se debe entender como un complemento a la educación recibida en las escuelas. La fundación ejerce de referente en la vida de los niños y adolescentes más vulnerables, acompañándoles en su desarrollo personal diario.

Al mismo tiempo, Biot vela por un desarrollo completo de los niños y adolescentes, ofreciendo asistencia en aspectos importantes para su bienestar, como la nutrición, la higiene y la salud, tanto física como mental.

 

 

Buscamos la excelencia

Para dar credibilidad técnica al programa y garantizar una gestión adecuada del centro, la Fundación Biot identifica, en cada localización, una ONG, una escuela o una entidad local que de su apoyo en lo que se refiere al funcionamiento diario del proyecto.

Estas ONGs están reconocidas en el ámbito local y tienen experiencia en proyectos con niños y adolescentes en riesgo de exclusión social.
Para la sostenibilidad de los proyectos, Biot cuenta con el apoyo de los ministerios de los países y las administraciones locales. Dicho apoyo se concreta en el acceso de los niños y las niñas del centro a los servicios públicos básicos, especialmente en materias de educación y salud.

Biot cuenta con personal cualificado de carácter multidisciplinar que desarrolla las tareas y actividades con total responsabilidad y velan por un buen desarrollo físico, social y emocional de los niños y las niñas a los que se apoya.
Para desarrollar esta tarea los centros donde se instala Biot cuentan con un director del centro, asistentes sociales, educadores, monitores, psicólogos, médicos, enfermeras, contables, administrativos, cocineras y vigilantes. Todos, desde su parcela de responsabilidad, velan por el fomento de estas competencias en todas las actividades que se desarrollan en cada centro.

Con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de los centros, la Fundación Biot, se responsabiliza de la puesta en marcha y el funcionamiento de los proyectos, incluyendo apoyo técnico, económico y de recursos humanos.
Desde la puesta en funcionamiento del proyecto en el centro, la Fundación trabaja con entidades locales, con las comunidades y con los ministerios y autoridades correspondientes para crear las dinámicas adecuadas que favorezcan la participación de más entidades en este proyecto y que, en el ámbito local, lo hagan suyo desde el principio.